Los lentes de contacto en la adolescencia
¿Cómo puedes saber si tu hijo adolescente ya puede cambiar las gafas por unos lentes de contacto? Ciertamente, los lentes de contacto presentan muchas ventajas para los adolescentes, ya que les permiten mantener un estilo de vida activo a la vez que les ayudan a ganar en confianza y autoestima. No obstante, para mantener los ojos en buen estado y evitar infecciones peligrosas, es importante que tu hijo adolescente sepa cuidar sus lentes.
Como es lógico, cada cual se desarrolla a un ritmo diferente, así que no hay una edad más apropiada que otra para que un adolescente empiece a llevar lentes de contacto. Desde el punto de vista físico nuestros ojos pueden tolerar los lentes de contacto prácticamente desde que nacemos, pero para cuidar bien los lentes de contacto hace falta cierta madurez y sentido de la responsabilidad, algo que lleva tiempo adquirir. Puede que tu hijo adolescente ya esté capacitado para llevarlos, o puede que necesite unos pocos años más para madurar. Para ayudarte a decidir si tu hijo adolescente está ya listo para asumir esta responsabilidad, hazte las siguientes preguntas:
Tu hijo adolescente:
- ¿Saca la basura sin que se le pida?
- ¿Limpia su cuarto?
- ¿Ayuda con las tareas de la casa?
- ¿Saca adelante las tareas de clase?
- ¿Toma la iniciativa sin necesidad de recordarle nada?
Si has respondido afirmativamente a todas o a la mayor parte de las preguntas anteriores, es probable que tu hijo esté ya listo para asumir la responsabilidad que conllevan los lentes de contacto.
Con los últimos avances en el cuidado de los lentes de contacto, ahora es más fácil que nunca que los adolescentes se hagan cargo de sus lentes. Antes había que limpiar los lentes de contacto en varios pasos, pero ahora con un frasco de solución multiusos basta para limpiar a fondo casi todos los tipos de lentes. La solución OPTI-FREE® RepleniSH® se puede utilizar sin necesidad de frotar los lentes, y produce sus efectos de limpieza, reacondicionamiento, desinfección y eliminación de los depósitos de proteínas durante la noche, mientras tienes los lentes en el estuche.
Independientemente de los avances que haya habido, el uso y cuidado de los lentes de contacto va a ser siempre una gran responsabilidad para tus hijos adolescentes. No obstante, recuerda que si empiezan a usar lentes de contacto no es obligatorio que sigan usándolos siempre. Si a tu hijo adolescente le resulta incómodo llevar lentes de contacto, o si no está a la altura de la responsabilidad que suponen, siempre puede volver a llevar gafas durante todo el día y volver a intentarlo más adelante.
Si crees que tus hijos adolescentes ya pueden llevar lentes de contacto, consulta a tu oculista para que te aporte más detalles.
Solución OPTI-FREE® EXPRESS®

Comodidad duradera con la ventaja de disponer de una solución que no hay que frotar.

Consagrados en cuerpo y alma a la oftalmología.