Los lentes de contacto y el envejecimiento
Conforme envejecemos, es inevitable que suframos ciertos cambios, y aunque tengamos asumido que nos saldrán arrugas y canas, puede que nos tengamos que plantear entonces de qué forma afecta el envejecimiento a la vista y al uso de lentes de contacto. Aunque hayas tenido una visión perfecta de 20/20 la mayor parte de tu vida, conforme te adentras en los cuarenta aumentan enormemente las probabilidades de que tu vista se deteriore de algún modo.
El trastorno visual más común entre los asociados al envejecimiento es la presbicia, que por lo general reduce la capacidad de enfocar objetos cercanos: la letra pequeña puede resultar más difícil de leer, puede que te cueste percibir los detalles pequeños, etc. Si bien es cierto que por un tiempo te las puedes arreglar con unas gafas de leer sin prescripción, en algún momento tendrás que consultar a un oculista... y más vale pronto que tarde.
En qué te pueden ayudar los lentes de contacto
Es posible que tengas que corregirte la vista por primera vez. Quizás ya llevas ya lentes de contacto y lo único que te hace falta es una nueva graduación. Sea cual sea tu caso, con los lentes de contacto se pueden tratar numerosos trastornos visuales, incluida la presbicia, que está asociada al envejecimiento. Aun cuando tu oculista te recete lentes bifocales, puedes elegir entre una gran variedad de lentes de contacto (si quieres saber más acerca de cómo los lentes de contacto pueden sustituir las gafas bifocales, pulsa aquí).
Por lo general, los lentes de contacto son seguros a cualquier edad. No obstante, si decides usar lentes de contacto cuando te vas haciendo mayor, es imprescindible que acudas con regularidad a la consulta de tu oculista. Para empezar, es probable que tu graduación cambie con mayor frecuencia conforme te haces mayor, por lo que necesitarás asegurarte de que tus lentes de contacto tengan la graduación correcta. Además, es importante que empieces a acudir a la consulta de tu oculista con regularidad para que controle tus trastornos visuales, ya que conforme una persona va envejeciendo es más probable que sufra algún trastorno visual.
Lo que puedes hacer
Diversos estudios han puesto de manifiesto que ciertos nutrientes pueden contribuir a proteger los ojos de los efectos del envejecimiento. Nuestro organismo no fabrica muchos de estos nutrientes por si mismo, por lo que tenemos que suministrárselos a través de la dieta o con complementos vitamínicos. Alcon fabrica un complemento vitamínico cuya fórmula especial incluye los nutrientes necesarios para mantener los ojos sanos. Las ICAPS® Eye Vitamins están disponibles en una gran variedad de fórmulas, entre ellas, una especialmente diseñada para los ojos de las personas mayores. Si deseas más información, pulsa aquí.
Sequedad ocular causada por los lentes de contacto
Si bien hay muchos trastornos visuales asociados a la edad (entre ellos el glaucoma, las cataratas y la degeneración macular), un trastorno que preocupa especialmente a quienes llevan lentes de contacto es la sequedad ocular.
El hecho es que conforme vamos envejeciendo nuestros ojos empiezan a producir menos cantidad de lágrimas, o bien producen lágrimas que se secan antes de lo que deberían. Sin la humedad y protección de la lágrimas, en los ojos pueden aparecer puntos en los que el ojo está seco, que resultan molestos y dan sensación de arenilla. Estos son los síntomas de la sequedad ocular. La sequedad ocular puede aflorar por numerosos factores, entre ellos los cambios hormonales (que es la causa por la que las mujeres recién menopáusicas son el grupo que más suele sufrirla), ciertos medicamentos y el clima.
Los propios lentes de contacto pueden agravar este problema, ya que tienden a absorber la humedad de los ojos. La sequedad ocular causada por los lentes de contacto puede hacer que resulte molesto llevarlos. Sin embargo, hay formas de remediarla.
Una solución multiusos como OPTI-FREE® RepleniSH® puede contribuir a que los lentes de contacto retengan la humedad hasta cierto punto; no obstante, el tratamiento más común para la sequedad ocular es la lágrima artificial.
Alcon comercializa un colirio para la sequedad, el colirio lubricante SYSTANE®, con el que se pueden aliviar a largo plazo los síntomas de la sequedad ocular. Si se utiliza antes de ponerse los lentes de contacto y después de quitárselos, con el colirio lubricante SYSTANE® se pueden llevar los lentes de contacto con toda comodidad durante más tiempo. Si deseas más información, visita systane.com.
Lentes de contacto y bifocales
Aquellas personas que necesiten bifocales, pero que no quieran llevar gafas bifocales pueden optar por varias opciones que sacan partido al uso de lentes de contacto.
Una opción, por ejemplo, es usar lentes de contacto para ver de lejos y ponerse las gafas encima para leer o trabajar de cerca.
No obstante, para aquellas personas que no quieran llevar gafas de ningún tipo, existe una técnica de adaptación de lentes denominada monovisión. Con esta técnica, a una persona se le dan dos lentes de contacto diferentes: con ellos se corrige un ojo para ver de lejos y el otro para ver de cerca, y el sistema visual del paciente se adapta consecuentemente. Aproximadamente el 80% de las personas que prueba esta técnica queda satisfecho con los resultados.
Los lentes de contacto bifocales son otra opción para las personas que no quieran llevar gafas. De estos lentes hay una gran variedad de tipos, y entre ellos puede haber uno adecuado para ti:
- Los lentes bifocales de visión alternante se dividen por la mitad, al igual que otros muchos tipos de lentes bifocales. La parte inferior es para la visión de cerca, la parte superior es para la visión de lejos.
- Los lentes concéntricos están graduados de una manera en el centro y de otra distinta en los bordes.
- Los lentes multifocales asféricos combinan la graduación de cerca con la de lejos, y es tu sistema visual el que se tiene que adaptar para seleccionar la graduación correcta en un momento dado.
Antes de tomar una decisión, habla de todas estas opciones con tu oculista.
Solución OPTI-FREE® EXPRESS®

Comodidad duradera con la ventaja de disponer de una solución que no hay que frotar.

Consagrados en cuerpo y alma a la oftalmología.